¿Caducan las especias?

Una de las preguntas recurrentes de nuestros clientescuando vienen a nuestra parada es: ¿caducan las especias? Y si es que sí, ¿cómo saber su fecha de caducidad? La verdad es que es una muy buena pregunta. Todos los productos alimentarios tienen una fecha de caducidad o, más bien, una recomendación para el consumo de forma preferente. Así que sigue leyendo para saber si caducan las especias.

 

Caducidad de las especias

 

En primer lugar, vamos a dar respuesta a la pregunta por la que has llegado hasta aquí y, después, te contamos algunos porqués y particularidades. Las especias, como todo producto alimentario, sí tiene una fecha de consumo preferente. A diferencia de otros productos, estos no pasan a estado de putrefacción, ni muchísimo menos, pasada la fecha de caducidad. Simplemente, van perdiendo sus propiedades (olor, sabor, color…). Tampoco las consecuencias por su uso van a ser las mismas.

No nos vamos a morir si usamos un orégano en el que se nos “ha pasado de fecha”. Lo único que ocurrirá es que las propiedades no serán las mejores, pero, alimentariamente hablando, sigue siendo un producto “consumible”. Es más que seguro que con un orégano nuevo, disfrutemos más de ese plato de pasta. Por el contrario, con un orégano viejo el sabor no sea tan potente… Pero, ¡tranquilo/a no te vas a intoxicar con el laurel, el pimentón o perejil!

También hay que hacer hincapié en que, cuando hablamos de especias, estamos metiendo en el mismo saco a diferentes variedades y tipos y, eso también someterá el criterio para establecer la fecha de caducidad. Por ejemplo, las especias frescas gozan de una fecha de consumo preferente mucho más corta que las especias secas.

 

¿Cómo caducan las especias por tipos?

 

Por normal general, las especias secas (aquellas que no dependen de ningún estado de humedad), como puede ser el orégano, la pimienta o el azafrán, tienen una vida aproximada de entre uno o dos años desde el momento de la compra. Por tanto, su fecha de caducidad es larga. Para conservarlas, además de tratar de que no estén expuestas a luz o cambios de temperatura, es recomendable contar con tarros herméticos. También es interesante aprovechar los mismos tarros con las que se venden.

Por el contrario, las especias frescas son aquellas que el tiempo entre su recolección y su caducidad es de escasos días, ya que dependen de factores como la humedad por lo que pierden sus propiedades muy rápidamente. En este caso, lo mejor es guiarse por la vista y el olfato: ¿qué mejor forma de comprobar si tu romero fresco está en buen estado? Con el paso de los días, este tipo de especias van perdiendo color, olor, se van secando…

Existen algunos trucos para conservar este tipo de especias durante más tiempo, pero ya os lo contaremos en otro post.

En resumen, las especias sí tienen fecha de caducidad, pero su forma de hacerlo es en pérdida de propiedades, siendo casi imposible que derive en alguna intoxicación. No obstante, desde La Parada de las Especias les recomendamos que ante cualquier duda, no hagan uso de sus especias pasadas y adquieran nuevas. ¡Seguro que sus platos se lo agradecerán!

Periodista. Graduado por la Universitat de València (2010-2014). Provengo de cinco generaciones de comerciantes de especias, lo que me crió entre aromas. Esa fascinación me llevó al periodismo, escribiendo para medios como Las Provincias. En este blog, comparto mi conocimiento y pasión por las especias.
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